martes, 18 de noviembre de 2008

Palabras

Gracias, Lore, por rescatar esos versos lanzados al azar en algún momento de mi periplo por este inmenso océano del ciberespacio. Como prometí, los he retomado para hacer algo un poquito más extenso, y te lo dedico especialmente.

Hay palabras que desgarran sentimientos
y silencios que evocan la agonía
que disipan con su aliento la alegría
y nublan con su hedor entendimientos.

Y hay palabras que visten a las flores
fonemas que silban con el viento
que rinden su alma, y al momento,
encienden sus mejillas con rubores.

Y hay fonemas que nunca alzan el vuelo
no cabe en las palabras nuestro sueño
que vive sin cadenas y sin dueño
entre el azul de mares y del cielo.

Con todo mi cariño.
Narci

lunes, 15 de septiembre de 2008

Y hay palabras que visten a las flores
fonemas que silban con el viento
que rinden su alma, y al momento
encienden sus mejillas con rubores.

Lena
Y hay palabras que visten a las flores
fonemas que silban con el viento
que rinden su alma, y al momento
encienden sus mejillas con rubores.

Lena

miércoles, 4 de junio de 2008

Reloj del Sol naciente

Cuando era tarde para todo
me compré un reloj,
un reloj automático,
automático de acero,
de acero y de Japón.
Por su naturaleza,
su vida dependía de la mía.
Y así con esta industria
se crea mi futuro cada día.
Sin trampa ni cartón.

Cuando nadie daba una perra
chica por mi vida, yo me compre un reloj
porque era
el símbolo del tiempo,
el tic-tac de la vida.
En tiempos de zozobra,
una quimera.

Debía ser
una máquina especial, pensé.
No valía que tuviera un corazón
de cuarzo, con vida independiente.
Ya está, me dije.
Será un instrumento de medida,
de mi vida dependiente.
Así sus manecillas
marcarán las horas
como el regalo de mi vida.
El balet de las horas en la esfera.

Algunos pensarían
que es un capricho tonto y,
puede que aun lo piensen. Incluso
El relojero con gran convencimiento me decía:
"No es muy exacto, varía algún segundo"
-Y a mi qué- pensé.
Como si el sol, para salir en punto,
necesitara reloj de cuarzo.
...Y sale todos los días.
todos los días de punta en blanco.
Desde hace mucho, todos los días
¡Desde hace tanto!

Desde entonces vamos
juntos´funcionando,
a la hora en punto, de la vida.

Los dos somos dos
piezas vivas del reloj inabarcable.
La propia vida.
Por eso me regalé el reloj
de corazón aparente
con una esfera de nieve
y nombre de sol naciente.
Para celebrar la vida,
el regalo del tiempo;
no para medir la vida,
que es inconmensurable,
sino,
para ser
o sentir el propio tiempo
y las estaciones
según el momento.

Llevamos un año en sincronía,
un año, cinco meses
y unos días,
de un nuevo comienzo.
A vosotros, y al resto de la gente...
os ofrezco este modesto presente.
Piensa y siente.

GatoFénix

Aportando ideas...

Es momento de cantar con alegrías
las dulzuras de una vida dedicada;
apartando situaciones heredadas,
distanciando las pasiones y herejías.

El poeta cantara en su fantasía
la belleza con palabras bien buscadas,
para dar la visión ilusionada
de tener agradables nuestros días.

Yo me pido tener la picardía
en la mano sensible y delicada,
para dar la agradable sinfonía
de una música, que llegue hasta tu alma.

Emilio.

Op. 2

Quisiera tenerte, quisiera abrazarte,
quisiera sentirte, mas sólo es soñarte.

Ya sé que no puedo, ya sé que no debo,
ya sé que es conquista, ya sé que es un juego.

Por eso me duele profundo en el pecho
desgarra mi alma tan hondo secreto.

Mirada que siento. Estremecimiento.
Palabra que escucho. Sabor muy adentro.

Mas tiembla mi suerte pensando y sintiendo.
No quiero traiciones, por eso no cedo.

Lore

¿Recuerdas?....

Pensabas que rimando te agobiabas
y veo en estos versos la destreza
de métricas y rimas en pureza
que en verso la belleza me mostrabas.

No ibas sola, pues yo te acompañaba,
subiendo a tu castillo con presteza,
tu gesto recuerda a la realeza
del beso enamorado que te daba.

Colmillos amenazan en el aire,
tratando de morder tu blanco cuello;
mi vena les detiene tal degüello.

¿Es recuerdo de ese día por aquello ?,
pensando por la vida y por la muerte,
mis ojos aun reflejan tu destello.


Emilio.